La Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola califica de «desoladora» la ronda de contactos políticos y denuncia el uso propagandístico de la vivienda
- La asociación critica que el discurso político priorice la cantidad de alojamientos para la campaña electoral, ignorando la habitabilidad y el deterioro de las promociones existentes.
- El barrio, que ya cuenta con un 33% de vivienda social, exige equidad y denuncia una campaña de acoso mediático por defender sus servicios legítimos.
Donostia, 4 de julio de 2026. La Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola ha dado por concluida esta semana la ronda de contactos mantenida con las diferentes formaciones políticas e instituciones para abordar la situación urbanística del barrio. El balance final de estos encuentros ha sido calificado por el colectivo vecinal como «desolador», tras constatar no solo una absoluta falta de alternativas, sino también un desconocimiento total de las soluciones urbanísticas viables por parte de los representantes públicos.
A pesar de que la asociación acudió a las reuniones con una sólida batería de razones técnicas, legales y sociales, la respuesta de los partidos se ha limitado a «encogimientos de hombros» y a la consigna autoritaria de «ya, pero tenemos que hacer alojamientos». Según denuncian los representantes vecinales, esta actitud demuestra que su discurso está dictado exclusivamente por una estrategia electoral basada en la cantidad de alojamientos que puedan mostrar en su propaganda, dejando al margen las condiciones reales de habitabilidad de los futuros adjudicatarios o el evidente deterioro de las promociones ya existentes. «Esto denota un desinterés real por el problema de la vivienda y una preocupante obsesión por el rédito electoral a corto plazo», sentencian.
Un esfuerzo solidario sin parangón en la ciudad
Desde la asociación se quiere recordar que Riberas de Loiola es ya un barrio fuertemente comprometido con la vivienda pública, albergando actualmente un 33% de vivienda social. Sin embargo, lamentan que el desproporcionado esfuerzo que se le exige continuamente a esta zona no se vea reflejado en absoluto en otras partes de la ciudad, especialmente en los barrios donde los mismos agentes políticos llevan muchos años priorizando un urbanismo de hoteles y chalés que consumen suelo con un aprovechamiento mínimo.
La consecuencia de esta desidia inoperante del Gobierno municipal la pagarán los residentes de Riberas, quienes verán confiscadas sus parcelas de equipamiento a perpetuidad. «A nadie se le ocurriría proponer el derribo de un frontón o de una casa de cultura en cualquier otro barrio para construir vivienda. Sin embargo, aquí ven admisible que Riberas no disponga de servicios públicos nunca jamás para contribuir de manera mínima a resolver un problema habitacional que los vecinos no han creado», argumentan.
Denuncia de acoso en los medios de comunicación
Finalmente, la Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola ha querido denunciar públicamente la campaña de acoso mediático a la que está siendo sometida. El colectivo vecinal critica que se intente criminalizar o tergiversar su postura en los medios por el único hecho de defender los servicios públicos básicos y el equilibrio urbano a los que todo barrio tiene legítimo derecho.
La asociación advierte que no dará un paso atrás ante las presiones y que continuará luchando para evitar que la mala gestión de la vivienda municipal termine hipotecando el desarrollo y la calidad de vida del futuro del barrio.

