¡Ni Nimby, ni Yimby! preferimos el “poliki-poliki”.
No, no es la típica frase de nuestras madres tipo “¡Ni pero, ni pera!” con la que zanjaban cualquier intento de discusión para llegar a casa más tarde o intentar salirnos con la nuestra.
El poder mediático del Consejero de Vivienda ha quedado patente este fin de semana, con una noticia a doble página en el Diario Vasco, acusando al barrio del Riberas de falta de empatía o de ser defensores de un concepto tan absurdo como partidista: “Nimby”, not in my backyard, traducido como ‘no en mi patio trasero’. Nosotros, en nuestra humildad, sólo podemos difundir nuestro mensaje en nuestra página web, pero podemos hacerlo viral.
Con esa acusación pretenden posicionarnos en un lugar en el que no estamos. Estaríamos mucho más cerca del Yimby, YES in my backyard, traducido como ‘SÍ en mi patio trasero’: SÍ a tener cubiertos los servicios sanitarios que no tenemos, SÍ a que nuestros y nuestras jóvenes disfruten de un lugar donde poder relacionarse, SÍ a que nuestro barrio cuente con un programa cultural como los demás barrios de Donosti, SÍ a que nuestros mayores puedan tener un lugar de encuentro sin tener que coger un autobús.
Está claro que la comparecencia de la Asociación de Vecinos del barrio no gustó al Consejero. Su portavoz en la comisión, Adrián Fernández, con su discurso preparado y leído, no pudo contrarrestar los argumentos de los representantes del barrio. Él habló del concepto Nimby que apareció el domingo en la prensa, él nos pidió soluciones al problema de vivienda, él tiñó de aparente racismo las declaraciones en la SER donde decíamos que la convivencia en las promociones del Gobierno Vasco no era buena. Nosotros no especificamos, en ningún caso, el origen geográfico de los problemas; quizá ellos tengan datos que nosotros no tenemos. Nosotros, en el Parlamento, sólo hemos pedido que primero se dote al barrio de los servicios de proximidad que no tenemos. Y al parecer, esa propuesta gustó a los demás grupos de la Comisión.
Lo que nos llama la atención es el poder dictatorial de una única postura en el Parlamento Vasco. La sensación con la que volvimos es que no estamos muy desalineados con las propuestas del PP, EH Bildu o el PNV, según su orden de intervención en la Comisión de Vivienda. Incluso estamos 100% alineados con el Lehendakari en su propuesta de seguir la estrategia de Matarazzo, el entrenador de la Real, con su “poliki-poliki” para Gipuzkoa y, por tanto, también para Donosti, y entonces también para Riberas. Y qué decir de la postura del Ayuntamiento de San Sebastián para el futuro de nuestra ciudad aparecido en prensa ese mismo domingo. No podemos estar más de acuerdo.
¿Por qué no sentarnos, despacio, sin condicionantes, para ver qué hace falta y después ya veremos? A nadie se le ocurriría derribar un polideportivo o un centro de salud para dar respuesta a la emergencia habitacional. ¡Qué pasa! ¿Que por no haberse construido no se necesita? Es mucho más barato pensar primero en lo que nos hace falta, garantizar el futuro del barrio y después, si sobra espacio, ya veremos qué hacer con él.
¡Ni Nimby, ni Yimby! Lo que necesitamos es menos precipitación y menos transmitir que de nuestro barrio depende el futuro de la emancipación de todos los y las jóvenes vascos. Necesitamos más mesas de trabajo, como promete el alcalde y el propio consejero. Necesitamos servicios para garantizar el futuro de nuestro barrio, pero sin precipitaciones ni restricciones, en definitiva, necesitamos más “poliki-poliki, Sailburu”.

